Cobrar por kilómetros está bien para rutas nuevas, pero en tu zona haces siempre los mismos trayectos. Para eso están los precios por zonas: un precio fijo, cerrado, entre dos puntos que conoces de memoria.
Cómo funciona
- Dibujas tus zonas en un mapa: Benidorm, Aeropuerto, Altea, Calpe…
- Pones el precio entre cada par de zonas, con ida y vuelta distintas si quieres.
- El cliente elige origen y destino y ve ese importe exacto. Sin sorpresas, sin regateo.
Lo mejor: se hereda solo
Defines tus tarifas una sola vez y todas tus fuentes las usan por defecto. Si un hotel concreto necesita un ajuste —un porcentaje arriba, un precio especial— lo cambias solo para esa fuente. El resto sigue con tu tarifa global.
Configuras el precio una vez y cobras exactamente eso durante meses. Ni un euro de menos por improvisar al teléfono.