Un hotel no quiere tu número de teléfono: quiere reservar y seguir trabajando. Un enlace de reservas propio para cada cliente es la forma de dárselo, y de paso de que tú dejes de estar en medio de cada reserva. Qué pide un hotel antes de darte trabajo, en cómo conseguir hoteles y agencias como clientes.
Qué es exactamente
Una página de reservas que abres para un cliente concreto. Lleva el logo y los colores de ese cliente, tus tarifas dentro y tus condiciones. El recepcionista entra, elige recogida y destino, ve el precio al instante, elige vehículo y confirma. La reserva entra en tu panel con todo puesto.
Y quien viaja reserva un WAT: transporte privado reservado con antelación, confirmado con su fecha y su hora. Eso es lo que el hotel le está dando a su huésped, y conviene que el hotel lo sepa decir.
- Tu clienteAbre tu enlace
El suyo, con su código, o el widget de tu web.
- Tu clienteTrayecto y fecha
Recogida, destino, fecha y vuelo. El precio sale al momento, calculado en el servidor con tus tarifas.
- Tu clienteElige vehículo
Turismo o Minivan, Standard o VIP, según pasajeros y maletas.
- Tu clienteSus datos
Nombre, teléfono y forma de pago acordada: efectivo o a cuenta.
- TúEntra en tu panel
Se confirma sola o espera a que la aceptes, según lo que elijas para ese cliente.
Lo que no hace El pago con tarjeta al reservar todavía no está activo: hoy se cobra en efectivo o a cuenta.
Ver el motor de reservasPor qué un enlace por cliente y no uno para todos
- Cada cliente puede tener sus propios precios sin que los vea ningún otro.
- La reserva entra ya etiquetada: sabes de quién es sin preguntar.
- La factura del mes sale sola por cliente, porque los servicios ya vienen agrupados.
- Si un hotel deja de trabajar contigo, se cierra su enlace y no se toca nada más.
- El recepcionista ve la marca de su hotel y lo trata como una herramienta suya.
Ese último punto parece cosmético y es el que decide si se usa. Una página con el logo del hotel se enseña al compañero del turno de noche; una página con el logo de un proveedor, no.
Qué configurar antes de mandarlo
Un enlace enviado a medias se usa una vez y no se vuelve a abrir. Antes de compartirlo, deja hecho esto:
- Las zonas que ese cliente usa de verdad, con nombres que su recepción reconozca.
- El precio entre cada par de zonas, ida y vuelta.
- Las categorías de vehículo con foto, para que se vea qué se está reservando.
- Los extras: silla infantil, espera, parada intermedia.
- Qué pasa con las cancelaciones, escrito y visible.
- A qué correo llegan las confirmaciones por parte del hotel.
Cómo poner los números de las zonas está en precios por zonas, y la lógica de tarifas completa en el motor de reservas.
Cómo conseguir que lo usen
Enséñalo en el mostrador, no por correo
Cinco minutos delante del recepcionista valen más que diez correos. Haz una reserva de prueba con él, que la vea entrar, que reciba la confirmación. Cuando alguien ha usado una herramienta una vez, la vuelve a usar.
Déjalo donde se trabaja
En el escritorio del ordenador de recepción y en favoritos, con un nombre que se entienda. Si hay varios turnos, en los tres. El enlace que hay que buscar en un correo de hace dos meses no existe.
No castigues el teléfono
Si llaman, coge el teléfono y apunta la reserva. Luego, con calma, recuérdales el enlace. El objetivo es que el enlace sea más cómodo que llamar, no que llamar esté prohibido.
Agencias: lo que cambia
Una agencia no reserva de una en una: reserva por lotes y con antelación. Lo que necesita es poder mandarte veinte servicios de golpe —normalmente el listado que ya tiene— y recibir una confirmación por cada uno, con su referencia.
Y necesita algo que los hoteles no piden tanto: su propia referencia dentro de tu reserva, para poder cuadrar tu factura con su sistema. Si trabajas con agencias grandes, tarde o temprano te pedirán conectarse por la API; tenerla documentada evita improvisar cuando llegue ese día.
Empresas y particulares con enlace propio
El mismo mecanismo sirve para una empresa que mueve a sus directivos, para un centro médico o para un cliente particular que te llama todas las semanas. Cambia el volumen, no la idea: su página, sus precios, sus condiciones.
La señal de que está funcionando
Cuando dejas de saber de memoria las reservas de mañana porque están todas puestas. Suena a pérdida de control y es justo lo contrario: por fin el sistema sabe más que tú, y tú puedes dedicar la cabeza a lo que sí depende de ti.
La otra señal: el día que un hotel te pide el enlace para otro de sus hoteles. Ahí ya no eres un proveedor de traslados, eres parte de su forma de trabajar.
Preguntas frecuentes
¿El hotel tiene que instalar algo?
No. Es una página web con su imagen: se abre en cualquier navegador, también en el móvil del turno de noche.
¿Puedo tener precios distintos por hotel?
Sí. Lo sano es una tarifa tuya y excepciones declaradas por cliente, para que al subir precios subas uno y no quince hojas de cálculo.
¿Y si el hotel quiere que sus huéspedes reserven directamente?
Se puede abrir un enlace pensado para el huésped, con las condiciones y las tarifas que decidáis. Es la misma pieza con otro público delante.
