La peor llamada que recibe un hotel es la del conductor que no puede venir. Con We Are Transfers esa llamada no existe: si no confirmas una reserva a tiempo, el sistema la ofrece solo a otros conductores compatibles.
Qué es el salto automático
Cuando entra una reserva por tu enlace, tienes una ventana para cogerla tú. Si pasan tres horas sin que la confirmes y aún queda margen suficiente antes de la recogida, la reserva salta sola a la bolsa. Ahí la ve el primer conductor compatible —vehículo correcto, verificado— y se la lleva.
Por qué está pensado así
- La fuente (el hotel) sigue siendo tuya para siempre: cobres tú o cobre un compañero, la relación no se pierde.
- Solo saltan las reservas con margen de sobra. Si la recogida es inminente, la ejecutas tú obligado: nadie se queda tirado.
- Ves el neto exacto antes de aceptar cualquier viaje que te llegue de otro.
El resultado: el hotel siempre tiene coche, tú nunca pierdes la fuente y el trabajo que te sobra se convierte en ingresos para un compañero en vez de en un problema para todos.