Mallorca es el caso extremo de la estacionalidad española: una temporada corta con un volumen enorme y unos meses de invierno en los que la isla se apaga. Montar una empresa VTC aquí es, antes que nada, un problema de capacidad.
El aeropuerto
El aeropuerto de Palma de Mallorca, Son Sant Joan, funciona con un edificio terminal organizado en módulos. Para el pasajero eso significa una sola llegada; para ti significa que no hay que preguntar terminal, pero sí conviene saber el número de vuelo, porque en temporada los aterrizajes se acumulan y la salida del pasajero se dilata.
La recogida se hace en las zonas señalizadas del aeropuerto. En julio y agosto, esa zona es el punto más congestionado de la isla: el margen que dejes en la agenda entre un servicio y el siguiente vale más que cualquier atajo.
Distancias aproximadas desde el aeropuerto
- Palma centro: unos 8 km. Puerto de Palma y terminal de cruceros: unos 10 km.
- Playa de Palma y S'Arenal: unos 6 km. Es la zona hotelera más cercana.
- Palmanova y Magaluf: unos 20 a 25 km.
- Port d'Andratx: unos 35 km. Sóller: unos 40 km, por carretera de montaña.
- Cala d'Or y el sureste: unos 55 a 60 km.
- Alcúdia y Port d'Alcúdia: unos 55 km. Pollença: unos 60 km.
- Cala Millor y la costa este: unos 55 km.
La isla se sirve entera desde un solo punto, y las zonas del norte y del este están a más de una hora en temporada. Ese es el dato que manda al poner precios: un traslado a Pollença ocupa el doble de tiempo que uno a Magaluf y no puede costar lo mismo.
Zonas: la isla en seis trozos
- Aeropuerto, Palma y puerto.
- Playa de Palma, S'Arenal y Can Pastilla.
- Costa de Ponent: Palmanova, Magaluf, Santa Ponça, Andratx.
- Norte: Alcúdia, Pollença, Can Picafort.
- Este: Cala Millor, Cala Bona, Canyamel.
- Sureste: Cala d'Or, Colònia de Sant Jordi, Santanyí.
- Serra de Tramuntana: Sóller, Valldemossa, Deià, con precio propio por el tiempo de carretera.
La Tramuntana merece zona aparte: los kilómetros no dicen nada del tiempo que se tarda, y un precio calculado por distancia ahí es un precio equivocado. El criterio para dibujar zonas por tiempo y no por mapa está en precios por zonas.
El problema de verdad: la temporada
La demanda de traslados en Mallorca se concentra en unos pocos meses, con sábados y domingos de cambio hotelero en los que hace falta el triple de coches que un martes de octubre. Dimensionar la flota para ese sábado significa tener coches parados medio año; dimensionarla para el martes significa decir que no todos los fines de semana.
La única salida sensata es tener capacidad prestada. Lo que no cubres se lanza con el precio cerrado a tu gente de confianza, después a un compañero concreto y, si nadie responde, a la bolsa general. Si nadie lo coge, vuelve a ti a tiempo para resolverlo como siempre.
Y el invierno
Los meses bajos se sostienen con lo que no es turismo de sol: residentes, empresas, traslados médicos, eventos y el goteo de vuelos con la península. Es poco volumen, pero es el que paga los fijos. Conviene trabajarlo en temporada alta, cuando tienes con qué demostrar que funcionas.
Con quién se trabaja
- Hoteles y cadenas de la costa: lotes de llegadas y salidas concentrados en días de cambio.
- Turoperadores internacionales: volumen alto, condiciones cerradas y cero tolerancia al fallo.
- Gestores de villas y alquiler vacacional de lujo: pocos servicios, mucho margen, cliente exigente.
- Navieras y agencias de cruceros: picos de pocas horas en el puerto.
- Empresas y eventos de la isla: el negocio de invierno.
Los tres primeros trabajan por listado y en inglés o en alemán. Si tu forma de recibir reservas es el teléfono, no entras: hace falta un enlace de reservas por cliente y poder cargar lotes sin teclear.
Lo que decide la temporada
No es cuántos coches tengas: es si los listados entran solos, si el reparto del día se ve en una pantalla y si tienes a quién pasarle el sábado imposible. Con esas tres cosas, una empresa pequeña aguanta agosto. Sin ellas, agosto la rompe.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se cubre un sábado de cambio hotelero?
Con las reservas cerradas días antes, los coches asignados la víspera y la red avisada. Lo que no se puede es resolverlo la misma mañana a base de llamadas.
¿Merece la pena tener coche parado en invierno?
Depende de si tienes clientes de invierno. Si el negocio bajo se sostiene con empresas y residentes, sí; si solo trabajas turismo de sol, el coste fijo se come el año.
¿Qué pasa con las llegadas retrasadas en temporada?
Se acumulan. Por eso la regla de espera tiene que contar desde el aterrizaje real y el margen entre servicios tiene que ser mayor que en invierno.
