En Cataluña una empresa VTC trata con dos niveles de administración. La autorización de arrendamiento con conductor y sus gestiones, como el visado, la transmisión, los cambios de flota o el distintivo, dependen de la Generalitat: el organismo responsable del trámite es el Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, con su Secretaria de Mobilitat i Infraestructures. Las autorizaciones para servicios urbanos, en cambio, las otorgan los ayuntamientos o los entes metropolitanos, según el Decreto-ley 9/2022.
Hay además una comunicación con ventanilla catalana: el registro electrónico de comunicaciones de los servicios de alquiler de vehículos con conductor, un trámite del mismo departamento que permite inscribirse y comunicar la prestación de servicios. No lo confundas con el Registro VTC del Ministerio de Transportes: son dos sedes distintas, y cuál te corresponde usar en cada servicio lo tienes que comprobar en la ficha del trámite.
Qué exige el decreto-ley a quien presta el servicio, desde la antelación mínima hasta los requisitos de la autorización urbana, está explicado en VTC en Cataluña y no lo repetimos aquí. De las cuatro provincias, solo en Barcelona hemos encontrado un órgano propio publicado oficialmente: el Instituto Metropolitano del Taxi, que gestiona el VTC urbano en el área metropolitana.